Puesto 30 en la exposición sobre don Quijote
Exposición sobre don Quijote - Puesto 30
La calidad y la cantidad de las traducciones de
Don Quijote en la Inglaterra del siglo dieciocho tuvieron
un impacto innegable en la creciente sofisticación de la ficción
en prosa. La obra de Cervantes ya no se
veía como una simple farsa o comedia, sino como un modelo de la
sátira seria que se debía imitar. Si el propósito de
la sátira es corregir y reformar, la figura de
don Quijote era
particularmente apropiada: intentó corregir los errores de un
orden social basado en un concepto nostálgico del pasado, y al
mismo tiempo su obsesión con deshacer cada agravio social le
hizo una víctima de su propia empresa reformista. Era un
tipo de "Everyman," según Motteaux, y no simplemente algún loco
extranjero: "cada hombre tiene algo de
don Quijote en su humor, alguna Dulcinea querida en sus pensamientos,
que muy a menudo le pone en marcha sobre aventuras locas. ¿Qué Quijotes
no produce cada edad en política y religión, quien creándose
ser lo correcto de algo que todo el mundo le dice es incorrecto...?"


Fielding, Henry. The History of the Adventures of Jospeh Andrews
And of His Friend Mr. Abraham Adams. Londres,
1742.
De la colección de la Biblioteca George Peabody
Número: 823 F459A 1742

Las observaciones de Motteaux fácilmente podrían describir
la figura de Parson Adams en The History of the Adventures of Jospeh Andrews
And of His Friend Mr. Abraham Adams. Written in Imitation of The Manner of
Cervantes, Author of Don Quixote de Henry Fielding. Parson Adams, como
don Quijote, está resuelto en reformar
el mundo, pero intenta hacerlo no debido a su mala lectura de novelas
de caballería sino a su obsesión con la caridad
apostólica.
